
EL LEGADO ENTRE LOS SURCOS: NUESTRA HISTORIA
Más que un negocio, somos custodios de una herencia milenaria.
Nuestra historia no comienza en una oficina, sino en el surco. Pal Tamal, es una empresa mexicana fundada por la Familia González, en el corazón de Cuijingo. Hemos nacido con la firme convicción de que el maíz no es solo un cultivo, sino el tejido de la historia de México. Para nosotros, la hoja de maíz no es un subproducto; es el pergamino sagrado que resguarda el sabor, la historia y la esperanza de un pueblo que se niega a olvidar sus raíces.
En el 2009, mi historia comenzó con la premisa más básica y poderosa que un hombre puede tener: el sustento de mi familia. En aquel entonces, Pal Tamal no era más que un anhelo y una búsqueda diaria. Salía cada mañana, sin falta, decidido a encontrar las oportunidades que la tierra mexicana ofrece a quienes están dispuestos a trabajarla.
Lo que inició como un esfuerzo personal por salir adelante, con el tiempo y la constancia, se transformó en una empresa que hoy es pilar de nuestra región. No crecimos solos; crecimos con la filosofía de que el éxito sabe mejor cuando se comparte. Actualmente, tengo el honor de encabezar un equipo de 12 colaboradores, a quienes no llamo empleados, sino familia. Juntos, hemos levantado tres bodegas de almacenaje, consolidándonos como una de las operaciones de producción de totomoxtle más sólidas y respetadas de la zona.
Nuestra labor no conoce de horarios cómodos, sólo de tiempos de cosecha. En las temporadas más intensas, nuestra jornada inicia a las 4 de la mañana, cuando el frío del campo aún cala en los huesos. Salimos a la milpa para la recolección manual, asegurándonos de traer solo la mejor hoja, aquella que luego será sometida a un riguroso proceso de secado y preparación.
En Pal Tamal, entendemos que la hoja de maíz es el abrigo de nuestra tradición. Por eso, cada paca que sale de nuestras bodegas lleva impreso el sacrificio del alba, la lealtad de nuestro equipo y el compromiso inquebrantable de la Familia González.
-Johnny González

Nuestros Compromisos:
En Pal Tamal, entendemos que el maíz nos lo ha dado todo. Por eso, nuestra filosofía de trabajo se basa en la retribución. Estos son los pilares que sostienen nuestro legado en Cuijingo:
1. Comercio Justo: Dignidad para el Productor
Creemos que la mano que siembra y cosecha merece el mayor respeto.
Trato Directo: Eliminamos intermediarios innecesarios para que el beneficio económico llegue directamente a las familias agricultoras de Cuijingo.
Precio Digno: Pagamos lo justo por el totomoxtle de excelencia, reconociendo que cada hoja es el resultado de meses de sol, lluvia y cuidado manual.
2. Sustentabilidad Natural: El Ciclo de la Milpa
La hoja de maíz es el empaque perfecto de la naturaleza: nació de la tierra y a ella debe volver.
Residuo Cero: Promovemos el uso de la hoja como una alternativa biodegradable frente a los materiales sintéticos
3. Preservación de la "Raza de Maíz"
Más que un negocio, somos custodios de una herencia milenaria.
Semilla y Tradición: Apoyamos los cultivos que mantienen viva la biodiversidad del maíz criollo.
Orgullo Identitario: Trabajamos para que el mundo sepa que detrás de cada tamal hay una historia de resistencia cultural que comenzó hace miles de años y que hoy la Familia González mantiene viva.
En Cuijingo, no solo se cultiva maíz; se cultiva el alma de México. Nuestro compromiso es que esa esencia llegue intacta a tu mesa, hoja por hoja.
MISIÓN
Proveer productos de la más alta calidad, mediante procesos cuidadosos de recolección, selección y preparación, honrando el trabajo del campo mexicano y preservando una tradición que da vida a nuestra gastronomía. En Pal Tamal, trabajamos con compromiso, disciplina y pasión.
VISIÓN
Ser una empresa líder en la producción y comercialización de hoja para tamal a nivel nacional, reconocida por su calidad, su compromiso con el campo y su modelo de trabajo basado en la familia y la colaboración. Aspiramos a seguir creciendo de manera sostenible, fortaleciendo nuestras raíces y generando oportunidades para nuestra gente.



